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Las pieles sensibles y alérgicas en primavera

El aumento de temperaturas y la mayor cantidad de horas de sol suelen conllevar un aumento de la sensibilidad de la piel, que puede traducirse en sequedad y descamación.

Las pieles sensibles y alérgicas en primavera
Lun, 25/04/2022
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Qué es una piel sensible

La piel sensible es un problema común que afecta a personas de todas las edades. Con la llegada de la primavera, el aumento de las temperaturas, el descenso de la humedad y la mayor cantidad de horas de sol pueden conllevar un aumento de la sensibilidad cutánea, especialmente en las zonas expuestas. Esta puede traducirse en sequedad, descamación, prurito o eritema.

La piel es el órgano más grande del cuerpo y el único expuesto al medio ambiente, por lo que es muy vulnerable a una gran variedad de sustancias y factores externos. Las pieles sensibles se irritan o se congestionan ante la más mínima agresión, por lo que requieren un cuidado y una atención especial. [1]

 

Características de la piel sensible

La piel sensible tiene una serie de características que la hacen especialmente vulnerable a un número importante de sustancias. Esta sensibilidad puede aparecer en cualquier etapa vital y en todo tipo de pieles, ya sean grasas, secas o mixtas. Algunas de sus características principales son [1]:

  • Piel fina, delicada y pálida.
  • Apariencia de piel frágil.
  • Sequedad o tendencia a tener la piel seca (deficiencia de grasa y humedad).
  • Cuperosis frecuente (pequeñas rojeces en la piel del rostro).
  • Textura no uniforme (escamas, erupciones…).
  • Tendencia a manchas, enrojecimiento, picor, calor y tirantez.
  • Envejecimiento rápido y aparición prematura de arrugas.

 

Efectos de la primavera en la piel

La exposición al sol, que aumenta en primavera, puede producir reacciones cutáneas, como la erupción polimorfa lumínica, comúnmente conocida como alergia al sol, una reacción del sistema inmunitario desencadenada por la luz solar que se manifiesta en forma de granitos (especialmente en el escote y la cara), y la urticaria solar, que causa enrojecimiento de la piel, picor y ronchas. [2] 

Además, el viento, unido a la polución, puede provocar sequedad extrema en la piel, lo que contribuye a la irritación de las pieles sensibles. El viento y el descenso de la humedad contribuyen a la deshidratación de la piel, lo que causa una descompensación en la temperatura cutánea. [3]

 

Síntomas de la alergia primaveral y la piel sensible

Por si fuera poco, los alérgenos ambientales como el polen, muy presente en los meses de primavera, pueden desencadenar una respuesta inmunitaria y producir síntomas en la nariz, ojos o bronquios, generar urticaria, erupciones, picores y causar molestias en la piel y otras zonas. [1] [3]

En muchos casos, suele producirse una dermatitis de contacto alérgica, por ejemplo, al pasear con las piernas o los brazos descubiertos por el campo o tumbarse al césped. Estos casos representan entre el 3 y el 5% de las consultas en dermatología. [4]

Los síntomas de una alergia o de una piel sensible son similares (en ambos casos, se produce una alteración de la barrera cutánea y un aumento de la reactividad). Si se sospecha de alergia, no obstante, es muy recomendable consultar con profesionales sanitarios y realizarse pruebas cutáneas para descartar posibles alérgenos. [1]

 

¿Cómo reducir la reactividad cutánea y cuidar la piel en primavera?

Dado la especial sensibilidad de la piel en primavera, es importante evitar el contacto con sustancias irritantes o alérgicas. La dermatitis de contacto aparece tras esta exposición y causa rojez, dolor e inflamación.

La dermatitis irritante de contacto es el tipo más común y no está causada por una alergia, sino por la fricción con materiales irritantes como pueden ser [5]:

  • Cemento.
  • Tintes para el cabello.
  • Plaguicidas o matamalezas.
  • Guantes de caucho.
  • Champús, jabones o detergentes.

Por otro lado, la dermatitis de contacto alérgica se da cuando la piel entra en contacto con alguna substancia que provoca alergia en la persona. Algunos alérgenos comunes son [5]:

  • Adhesivos, como los utilizados para pestañas postizas.
  • Algunos antibióticos.
  • Ciertos materiales y tintes utilizados en la ropa.
  • Fragancias en ciertos perfumes, cosméticos, jabones o cremas.
  • Metales como el níquel.
  • Plantas como la hiedra venenosa.
  • Materiales como el látex.

También existen factores internos que pueden contribuir a la aparición o agravamiento de problemas de la piel y al debilitamiento de la barrera protectora de la misma. Entre ellos, destacan la fatiga, el estrés, una alimentación poco saludable o ciertas patologías cutáneas. [1]

 

Cuidados recomendados para pieles sensibles y alérgicas

Evitar el contacto con los alérgenos que afecten a la piel no es la única forma de reducir los efectos de la sensibilidad cutánea. La mayoría de cuidados y recomendaciones de la piel sensible en esta época del año son de utilidad también para una piel alérgica [1][5]:

  • Exponerse al sol de forma gradual y utilizar un fotoprotector solar de amplio espectro. Las pieles sensibles suelen tolerar mejor las formulaciones con filtros físicos, aunque no presenten texturas tan ligeras.
  • Seguir una dieta rica en antioxidantes y valorar la toma de suplementos de vitamina B: bajos niveles de algunos subtipos de vitamina B, como la B12, pueden producir dermatitis atópica e inflamaciones de la piel. [6]
  • Utilizar prendas transpirables y ducharse inmediatamente después de hacer deporte, ya que el sudor puede irritar la piel.
  • Utilizar cremas y limpiadores sin perfumes, parabenos ni conservantes. Utilizar un exfoliante suave una vez a la semana también puede ayudar a reducir el picor.
  • Optar por cosméticos y maquillajes hipoalergénicos
  • Limitar el tiempo que se pasa al aire libre en los días con altos niveles de polen
  • Si la piel es alérgica y no responde al tratamiento tópico, puede seguirse un tratamiento con antihistamínicos de segunda generación.

 

Descubre más:

El cuidado de la piel para todas las edades 

 

Referencias

[1] Piel sensible. Offarm. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-piel-sensible-13069629 [Acceso: 16/03/2022]

[2] Erupción polimorfa lumínica. Mayo Clinic. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/polymorphous-light-eruption/symptoms-causes/syc-20355868 [Acceso: 16/03/2022]

[3] El viento y el frío pueden provocar sequedad extrema en la piel, contribuyendo a la formación de arrugas. InfoSalus. Disponible en: https://www.infosalus.com/estetica/noticia-viento-frio-pueden-provocar-sequedad-extrema-piel-contribuyendo-formacion-arrugas-20141103130503.html [Acceso: 16/03/2022]

[4] Estudio epidemiológico de la dermatitis de contacto en personas mayores de 65 años. Gerokomos. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-928X2009000300003 [Acceso: 16/03/2022]

[5] Dermatitis de contacto. Medline Plus. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000869.htm [Acceso: 16/03/2022]

[6] Brescoll J, Daveluy SA review of vitamin B12 in dermatologyAm J Clin Dermatol. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25559140/ [Acceso: 16/03/2022]

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