La aparición del nuevo coronavirus ha provocado una alteración en los hábitos diarios de las personas: confinamiento, fuertes precauciones higiénicas, cuidados especiales a los más vulnerables... Además, cada vez circulan más y más informaciones sobre COVID-19 a través de las redes, muchas de las cuales son falsas. Ante esta situación, la oficina de farmacia ha acabado siendo más que nunca un lugar de referencia para la ciudadanía, convirtiéndose en un punto de información y consulta sobre el nuevo coronavirus.