Historias de farmacia

Situaciones propias de las pequeñas farmacias

La farmacéutica Raquel Pérez nos explica algunas curiosidades típicas de las farmacias pequeñas, así como las típicas confusiones de los nombres de medicamentos.

Situaciones propias de las pequeñas farmacias
Mar, 23/03/2021
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¡En la farmacia pasa de todo! Esa es la realidad. Estaba pensando en anécdotas curiosas de farmacia como un paciente que estaba utilizando el inhalador introduciéndoselo por la oreja en vez de por la boca y decía que no le hacía efecto. Otro que se hacía friegas con el jarabe en el pecho en vez de tomárselo, que era la zona donde le dolía porque el médico en la receta había puesto “aplicar 10 ml 3 veces al día”.

Cuando llegué a Argoños, recuerdo que me pidieron “guata”. No tenía ni idea de lo que era eso. Resulta que era algodón. Hasta que nos entendimos el señor y yo, pasaron 5 minutos. Hoy, cada vez que viene, se ríe al recordármelo.

Lo del cambio de nombres es un clásico nuestro de cada día:

  • “Baltasar” en vez de Valsartan
  • “Ifici” en vez de Efficib
  • “Inspira” en vez de Inspra
  • “Omeoprazol” en vez de omeprazol
  • “Profeno” en vez de ibuprofeno…

No puedo dejar de mencionar las cosas que te piden haciendo guardias de noche. ¡Urgencias de toda la vida! Cacao para los labios a las 3 de la mañana. Aprovechar para comprar unas gafas de sol que has visto en el escaparate cuando vas a comprar el antibiótico de urgencia, toallitas desmaquillantes a las 5 de la mañana… Pero, además de todas esas curiosidades del día a día farmacéutico, hay una parte muy graciosa que sucede en las farmacias pequeñas donde todos nos conocemos:

  • Comprar a una señora una funda de móvil con cuerda para que se la colgara porque le gustó la que yo llevaba.
  • Mirar que el recibo de la luz se estaba domiciliando correctamente.
  • Borrar los mensajes del teléfono porque la bandeja de entrada estaba llena.
  • Bajar alguna aplicación del móvil.
  • Arreglar cualquier objeto que se haya estropeado en casa.
  • Que los niños cuando entran a la farmacia se pongan a posar y a saludar a la cámara.

Esto es lo bueno y lo bonito de los sitios pequeños, que todo el mundo está para todo.

 

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Observador del Mes: Raquel Pérez 

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