Gestión

Optimizar la distribución de la farmacia con el merchandising

Mediante la distribución de los puntos de mayor y menor rendimiento, los llamados puntos calientes y fríos, podemos potenciar el espacio de venta y darle un valor añadido a la oficina de farmacia.

Merchandising y distribución en farmacia
Mié, 10/10/2018
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Los elementos que configuran la oficina de farmacia y su distribución afectan a las pautas de los pacientes a la hora de consumir. Mediante una optimización del merchandasing y una correcta distribución del flujo de visitantes, podemos contribuir a mejorar la imagen de la farmacia, la satisfacción de los pacientes y la salida de productos que sean de interés.
 

Merchandising exterior e interior

El merchandising exterior se compone de cruz, rótulo, logotipo, escaparate y arquitectura externa, y de elementos complementarios, como lonas, color de la fachada, pantallas de leds, pizarras, pequeñas cruces, etc. Su función es llamar la atención, dar visibilidad y comunicar.

El merchandising interior es algo más complejo. Sus objetivos son determinar el recorrido de los clientes dentro de la farmacia para acercarles el producto y rentabilizar el espacio, aprovechar las zonas arquitectónicas frías y calientes (de las que hablamos abajo), modificar éstas de forma intencionada y exponer el producto y el stock de manera eficiente.

Puntos calientes y puntos fríos 

Los puntos calientes son aquellos de mayor atracción y alto rendimiento, que funcionan por el flujo de tránsito y el tiempo de estancia. Nunca se deben enfriar; por el contrario, deben utilizarse para la exposición de los productos que queremos potenciar.

Los puntos calientes son las zonas siguientes:  

  • Zonas situadas a la derecha del trayecto que va desde la entrada hasta el mostrador
  • La zona de detrás del mostrador y sus laterales (en especial el derecho)
  • La zona más próxima al pesabebés
  • La toma de tensión
  • Las zonas de exposición más atractivas, como la cosmética

Los puntos fríos, por el contrario, son los espacios de menor atracción. Son puntos fríos:

  • Los laterales de la zona de entrada (especialmente el izquierdo)
  • Las esquinas
  • Las zonas con barreras arquitectónicas
  • Pasillos estrechos
  • Pasillos demasiado amplios
     

¿Cómo calentar un punto frío sin enfriar un punto caliente?

Deben utilizarse elementos, productos y servicios que ejerzan de polo de atracción. Por ejemplo, elementos mecánicos como el pesabebés, la báscula o el dispensador de turnos; los productos básicos o de primera necesidad, como leches infantiles; elementos de comunicación y/o animación; punto de atención farmacéutica y/o de toma de tensión.

Del mismo modo, existen elementos que enfrían las zonas y deben evitarse. Por ejemplo: los mostradores largos o muy grandes, la colocación indiscriminada de expositores que puedan dificultar la visibilidad del producto y/o el acceso a las zonas de venta, las góndolas y expositores a demasiada altura, mostradores inutilizados y mala iluminación.

 

Referencia:

Carlos Serra, Juan (2015). Todo lo que debe saber sobre gestión de la farmacia. Barcelona, España. Profit Editorial I., S.L. (pp. 345-360)

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