Historias de farmacia

Buscando parejas en la farmacia

Elena y Álvaro Toranzo, titulares de la Farmacia Salud con su versión online MiFarmaciaSalud.es, nos explican algunas de las anécdotas que han vivido en su botica del barrio de la Pilarica de Valladolid.

Buscando parejas en la farmacia
Mié, 15/01/2020
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Bueno, nos han pasado muchas cosas, como por ejemplo… 

Algunos nos tienen en alta estima (igual demasiado) y vienen a que les hagamos las cuentas de su apartamento de vacaciones, con variadas reglas de tres ¡porque hemos estudiado! También gracias a nuestros estudios, somos capaces de llamar al seguro del hogar de algún paciente porque están inundando el piso del vecino de abajo. 

Un paciente nos trajo muy muy enfadado el mando a distancia de su televisión con partes borradas (más bien hizo lanzamiento al mostrador). Resulta que como rutina, pegaba su parche para el corazón en el mando mientras dormía. Esos parches los usaba desde hacía pocos meses porque el médico tuvo que cambiarlos por problemas de desabastecimiento.  Quería una explicación sobre lo que esos nuevos (y mierdosos) parches hacían sobre su piel si para el mando eran “corrosivos”. 

Teníamos que dispensar un medicamento vía oral y por confusión nuestra dispensamos los comprimidos vaginales. La paciente volvió quejándose de que eran unas pastillas muy grandes, que no había forma de tragarlas y encima sabían fatal. 

Una falsa alarma de que a Álvaro le iban a multar por algo de su bici resultó ser una broma de un paciente que había hecho una foto muy chula de la bicicleta al lado de la farmacia y se la regaló impresa (bien grande y a todo color). 

Nos hemos dado cuenta de que la farmacia es un buen lugar para que te busquen pareja. Cuando Álvaro comenzó a ejercer, jovenzuelo entre mujeres aquí en la botica, las señoras le encontraban rápido a una sobrina, nieta, hija, o vecina, en edad casadera. Pobres, no sabían que ya estaba emparejado y hoy ya felizmente casado…. ¡¡¡con nuestra jefa de informática!!! Claro, ella no suele salir a la luz. 

A Lidia, muchacha joven, alta y de buen parecer, también le buscan novio en la misma línea: que si nietos, que si mi hijo, el sobrino de mi vecina… ¡Gracias, señoras, por su labor social! 

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