Consejos de salud

Cómo luchar contra el estrés desde la farmacia

El estrés es un problema frecuente que puede afectar a la salud física y emocional y al comportamiento. Desde la farmacia se pueden ofrecer consejos para gestionar y aliviar el estrés del día a día.

Cómo luchar contra el estrés desde la farmacia
Mar, 20/10/2020
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El estrés se define como un sentimiento de tensión física o emocional que puede surgir de cualquier situación que provoque nervios, sensación de alerta o ansiedad. Si se prolonga durante semanas o meses sin tratamiento, puede producir problemas importantes de salud.

Durante los primeros estadios, los problemas más comunes son:

  • Insomnio
  • Problemas digestivos
  • Dolor de cabeza

Y a la larga, si el estrés persiste durante meses, podría llegar a ocasionar:

  • Presión arterial alta
  • Enfermedades cardíacas
  • Diabetes
  • Trastornos mentales como la depresión o la ansiedad

Desde la farmacia, se pueden ofrecer recomendaciones de mejora de los hábitos de vida para que los casos de estrés evolucionen favorablemente. [1]

 

Causas del estrés  

El estrés es una reacción del cuerpo ante situaciones de peligro percibido o real. Cuando se trata de un problema que requiere una solución inmediata, las hormonas del estrés ayudan a reaccionar de forma rápida. En estos casos, el estrés es algo positivo. Sin embargo, en la vida diaria nos encontramos con una serie de obligaciones y situaciones difíciles que hacen que la presencia de hormonas del estrés se prolongue; algo para lo que el cuerpo no está preparado y que puede conllevar problemas de salud a la larga. [2]

Ambas situaciones dan pie a diferentes tipos de estrés [1]:

El estrés agudo se produce a corto plazo que desaparece rápidamente, una vez la situación de amenaza se ha resuelto. Se activa, por ejemplo, durante una discusión, ante el acercamiento de una fecha límite o en una situación emocionante.

El estrés crónico, en cambio, es producto de circunstancias complejas que nos generan malestar a largo plazo. Cuando se prolonga durante semanas o meses, se denomina estrés crónico y puede poner en riesgo la salud. Algunas situaciones que comúnmente generan estrés crónico son los problemas económicos, laborales (síndrome del burnout), familiares o de pareja, así como la pérdida de un ser querido o una mudanza. Cabe decir, sin embargo, que estas causas no son siempre negativas; otras situaciones deseadas como el inicio de un empleo, el nacimiento de un bebé o un casamiento también pueden producir esta condición. Sea cual sea la causa, los síntomas pueden suponer un problema, por lo que se debe identificar el origen del estrés y las situaciones que lo empeoran para poder gestionarlo de raíz.

 

Detectar los síntomas del estrés

Los síntomas del estrés pueden ser tanto físicos como emocionales y conductuales. Preguntar al paciente si padece alguno de estos síntomas puede servir como guía a la hora de abordar el problema desde la farmacia. [3]

  • Síntomas físicos: dolor de cabeza, tensión o dolor muscular, dolor de pecho, fatiga, cambios en el deseo sexual, malestar estomacal y problemas de sueño.
  • Síntomas emocionales: ansiedad, inquietud, falta de motivación y concentración, pérdida de memoria, cansancio, sentirse abrumado, irritabilidad, tristeza y depresión.
  • Síntomas conductuales: sobreingesta de comida o no comer lo suficiente (pérdida o aumento de peso), arrebatos de ira, drogadicción o alcoholismo, consumo de tabaco, aislamiento social, disminución del ejercicio físico.

 

Pautas para reducir el estrés

Además de abordar los síntomas, si se diera el caso, desde la farmacia se pueden ofrecer pautas para ayudar a los pacientes a mejorar los casos leves de estrés. [4] [5]

  • Identificar las causas. Aunque algunas situaciones no pueden controlarse, muchas otras se pueden mejorar. Llevar un registro de los momentos en que surge el estrés puede señalar en qué áreas conviene cambiar de hábitos.
  • Poner metas realistas. Intentar abarcar más de la cuenta y no decir nunca ‘no’ puede hacer que una persona se sienta abrumada. Poner límites, delegar tareas y pedir ayuda puede aliviar la carga y prevenir situaciones de estrés.
  • Tomarse un tiempo de relajación. Unos 10 o 20 minutos de meditación u otras técnicas de relajación al día pueden ser beneficiosos. La música relajante, la respiración consciente y los pensamientos agradables son una forma simple de darse un momento de paz.
  • Mantener una buena alimentación. Aunque puede ser tentador consumir alimentos azucarados como el chocolate, lo cierto es que su beneficio en el estado de ánimo solo dura unos minutos. A largo plazo, sin embargo, pueden empeorar el estrés y causar irritabilidad. Una dieta equilibrada previene estos altibajos del ánimo producidos por los niveles de glucemia y, además, ayuda a contrarrestar el estrés con una mayor segregación de serotonina.
  • Hacer ejercicio físico. La intensidad y duración ideal del ejercicio depende de las condiciones de cada individuo; pero, ya sea una hora de gimnasio a diario o un paseo de 20 minutos después de comer, el ejercicio físico es un gran aliado por su efecto calmante en el cuerpo y la mente.
  • Tener buenos hábitos de sueño. El sueño es uno de los primeros factores afectados por el estrés. La falta de descanso puede incrementar los síntomas anímicos. Una ‘rutina de sueño’ puede ayudar a logra un mejor descanso: esta incluye, por ejemplo, apagar/disminuir las luces 90 minutos antes de ir a la cama, apagar pantallas y dedicar un rato a la lectura u otra actividad relajante…
  • Evitar las bebidas y alimentos excitantes. Aunque el café u otras substancias con cafeína pueden ayudarnos a combatir el cansancio a corto plazo, lo cierto es que, a largo plazo, pueden aumentar la ansiedad y los niveles de estrés. Es importante reducir su consumo y no tomarlas después de media tarde.
  • Dedicar tiempo a los hobbies. El entretenimiento y el tiempo de ocio son una necesidad imprescindible para el bienestar emocional. Dedicar un tiempo a las aficiones de forma regular puede ser una gran ayuda para darle un respiro al cerebro y aliviar el estrés.
  • Complementos alimenticios para el sueño y la fatiga. Los complementos alimenticios que promocionan el sueño pueden ayudar a reducir el estrés a través de un mejor descanso. Algunos, además, tiene un efecto relajante que combate los síntomas del estrés y la ansiedad. Por otro lado, si se sufre fatiga, los complementos alimenticios con vitaminas y minerales pueden ayudar a aportar energía.

 

Consulta nuestra infografía 

 

Referencias

[1] El estrés y su salud. MedlinesPlus. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003211.htm  [Acceso: 22/09/2020]

[2] 5 cosas que usted debe saber sobre el estrés. National Institue of Mental Health. Disponible en: https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/5-cosas-que-usted-debe-saber-sobre-el-estres/index.shtml  [Acceso: 22/09/2020]

[3] Síntomas de estrés: consecuencias en tu cuerpo y en tu conducta. MayoClinic. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/stress-management/in-depth/stress-symptoms/art-20050987  [Acceso: 22/09/2020]

[4] Tips for Reducing Stress in Your Life. Winchester Hospital. Disponible en: https://www.winchesterhospital.org/health-library/article?id=8912 [Acceso: 22/09/2020]

[5] Stress relieving tips to try every day. Patient. Disponible en: https://patient.info/news-and-features/stress-relieving-tips-to-try-every-day [Acceso: 22/09/2020]

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