Consejos de salud

Uso de antigripales. ¿Cuándo y para qué?

Existen diferentes tratamientos farmacológicos que se pueden recomendar al paciente ante la gripe y el resfriado.

Uso de antigripales
Jue, 10/01/2019
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El período de vacunación contra la gripe se inició a finales del mes de octubre y en algunos países donde las farmacias vacunan contra la gripe con cierto éxito. Sin embargo, hasta finales de enero su incidencia no empieza a descender. Al margen de los consejos para prevenir la gripe y los posibles resfriados existen tratamientos farmacológicos que contribuyen a que tu paciente se sienta mejor en el proceso para superar la gripe y el resfriado. 

A continuación, repasamos las principales opciones que puedes recomendarle a tu paciente:
 

Analgésicos

Ya sea paracetamol, ibuprofeno o ácido acetilsalicílico, estos antigripales ayudan a reducir el dolor y malestar general de tu paciente además de reducir la fiebre que aparece en procesos víricos.
 

Antitusivo

Uno de los efectos más habituales en estos procesos es la tos. Para reducir la incomodidad que esta puede generar, el dextrometorfano es la solución más adecuada.
 

Descongestivos

Es importante subrayar que el uso de este compuesto se recomienda en aquellos pacientes cuya mucosidad nasal es elevada. En este caso, el uso de fenilefrina es el más adecuado para reducir el goteo de la nariz en resfriados y procesos víricos.

Uso de antigripales

Antihistamínicos

Entre los antihistamínicos que contribuyen a reducir los efectos de la gripe y el resfriado se encuentra la clorfenamina. Pero, ¿cuál es su efecto? Principalmente, la reducción del picor, ya sea de garganta, ojos o nariz.

En general, se recomienda la toma de un antigripal cada ocho horas durante un período de 3 días, ya sea en pastillas efervescentes o sobres. En función de su evolución también se puede tomar cada seis horas. En el caso de que la mucosidad de tu cliente sea espesa, con un mucolítico al día es suficiente.

En aquellas personas con un riesgo más elevado (mayores de 65 años, mujeres embarazadas, niños con enfermedades crónicas) es mejor que acudan a un profesional médico para una recomendación más adecuada a su situación.

Con esta medida, será más difícil que una gripe o resfriado mal curado derive en una enfermedad más grave en grupos de población en riesgo, como podría ser una pulmonía.

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