Consejos de salud

La salud intestinal no hace vacaciones

Tener problemas intestinales durante el verano puede ser una molestia para tu paciente, sobre todo si tiene planeado pasar sus vacaciones lejos de su casa.

La salud intestinal no hace vacaciones
Mar, 03/07/2018
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Durante el año 2017 los españoles realizaron 193 millones de desplazamientos, lo que representa un 6,5% más respecto al año 2016, y se prevé que durante este verano se hagan 89 millones de desplazamientos por carretera. Precisamente, la mayor parte de los viajes se realizan en verano, la época del año donde es fácil descuidar una alimentación saludable.

Dependiendo del destino de las vacaciones es posible que determinadas bacterias presentes en el agua y los alimentos deriven en una gastroenteritis y/o diarrea. Además, el hecho de cambiar nuestro horario habitual de comidas y actividad puede ocasionar estreñimiento e influir en el equilibrio de la flora intestinal.

Mejorar este equilibrio se consigue principalmente con una alimentación variada basada en la ingesta regular de alimentos con fibra: legumbres, frutas y verduras además de una hidratación constante. En verano es todavía más necesario una hidratación adecuada por las altas temperaturas, sobre todo en personas de edad avanzada y niños.

Dependiendo del destino de las vacaciones es posible que determinadas bacterias presentes en el agua y los alimentos deriven en una gastroenteritis y/o diarrea

Como farmacéutico, debes tener claro las recomendaciones que debes dar a tus pacientes para cuidar su salud intestinal, ya sea en el momento en que estos compren un diarreico u otros productos.
 

Consejos para cuidar la salud intestinal de tus pacientes
 

  • Hidratarse constantemente con agua o preparados de rehidratación rápida que se encuentran en cualquier farmacia
     
  • Ingerir diariamente 5 piezas de fruta, además de hortalizas y verduras
     
  • Incluir en la dieta el consumo de legumbres con una periodicidad máxima de 4 veces a la semana
     
  • Comer frutos secos como cacahuetes, pipas, nueces o avellanas
     
  • Hacer ejercicio físico diario, sobre todo a partir de las 7 de la tarde para evitar las horas más intensas de calor
     
  • Conservar los alimentos en frío, estén cocinados o no, además de revisar las fechas de caducidad de los productos envasados
     
  • No debe faltar nunca un antidiarreico en el botiquín, sobre todo si se prevé viajar a un país tropical. El agua y nuevas gastronomías pueden pasar factura al sistema gastrointestinal
     
  • En el caso de que se vaya a viajar lejos, hay que adaptar el cuerpo al cambio horario para gestionar correctamente los efectos del jet lag, ya sean problemas de sueño o intestinales
     

La deshidratación es un factor que hay que tener muy en cuenta si tu paciente tiene diarrea. Para evitar los mareos, aturdimientos, sed excesiva y sequedad de boca lo mejor es beber abundantes líquidos, sobre todo agua.

Si los problemas estomacales de tu paciente persisten, puedes recomendarle un antidiarreico que reduzca los movimientos y secreciones intestinales y así reducir las deposiciones líquidas.

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