Fiscalidad

No da igual cuándo cobrar: el coste de los cobros aplazados

Solicitar financiación para hacer frente a nuestros gastos durante el tiempo que se tarda en cobrar una factura aplazada puede conllevar que los costes financieros se coman buena parte de nuestros beneficios.

Isabel Blanco (Consultora financiera y abogada)
Cobrar coste cobros aplazados
Mar, 06/06/2017
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Veámoslo con un ejemplo de empresa hipotética:

Ingresos mensuales: 20.000€, de los cuales:

5.000€ se cobran al contado

15.000€ se cobran a 90 días

Gastos mensuales: 10.000€, que se pagan todos al contado (alquiler, nóminas, …)

Esta empresa cada mes tendrá un desfase de tesorería de 5.000€ que no podrá pagar con sus propios recursos hasta pasados 3 meses, momento en el que cobra. Por lo que deberá utilizar sus reservas, si dispone de ellas, para pagar parte de los gastos, perdiendo liquidez y los ingresos que hubiera podido generar con esos fondos, o bien habrá de solicitar financiación a corto plazo.

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La fórmula más habitual de financiación a corto plazo sigue siendo la línea de crédito. Una línea de crédito por el importe del ejemplo puede suponer unos gastos financieros anuales de aproximadamente entre 500 y 2.000€. El total de los costes dependerá del dinero que efectivamente se utilice y de las comisiones, intereses y productos asociados que nos obliguen a contratar, que a su vez dependerán de la situación financiera de la empresa y de su vinculación con la entidad bancaria a la que le solicita el crédito. Todos estos conceptos configuran la denominada T.A.E., que es el tipo efectivo de interés que estaremos pagando y que suele ser notablemente superior al interés nominal.

Obviamente, una farmacia no puede negarse a dispensar medicamentos del Sistema Público de Salud. No obstante, dependiendo de lo que tarde en pagar la Comunidad Autónoma en que se encuentre y de qué porcentaje de los ingresos de la farmacia provenga de medicamentos financiados por el Sistema, puede ser muy interesante realizar acciones tendentes a incrementar la facturación a clientes privados. Aunque la cifra de consumo es menor, el pago se recibe al contado, lo que mejora nuestra liquidez y nos puede evitar incurrir en gastos financieros o, al menos reducirlos.

Otras fórmulas para rebajar nuestros gastos de financiación a corto plazo pueden ser negociar los plazos de pago con proveedores, aplazar el pago de impuestos a Hacienda o utilizar vías de financiación alternativa. ¿Eres consciente de tus desfases de tesorería y del coste que te suponen? ¿Qué recursos has utilizado para paliarlos?

 

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